La concejala de Cultura de Narón, Ana Muñiz Fontán, presentó ayer su dimisión del cargo por "motivos personales, laborales y privados". En el Diario de Ferrol nos informan de la noticia con un lacrimógeno encabezamiento: "Con rostro serio y pocas palabras..."
Pero nada más lejos de la realidad. ¡Adiós tristeza! Lo cierto es que Ana Muñiz deja Cultura (puesto que por cierto heredó de su madre, Elvira Fontán, ex-concejala del grupo de Gato) pero no se va tan lejos en busca de curro como la mamá de Marco y su mono Amedio, simplemente cambia de dependencia para pasar a trabajar en la guardería municipal, leve matiz obviado por unos y por otros.
Sólo queda felicitarla por los servicios prestados y desearle una feliz y fructífera carrera profesional. Y los demás, alegrarnos porque una joven naronesa no tendrá que emigrar como tantos otros para ganarse el pan dignamente.
Eso sí, antes de despedirse de la vida pública, Ana Muñiz ofrece un sabio consejo a los jóvenes: "que se acerquen a la política para luchar, por ejemplo, por el empleo de calidad". A fe que esto es predicar con el ejemplo. Tomamos nota.
de todos modos, y aunque a muchos nos encantaría tener ese trabajo, que sepais que la guardería, aún siendo municipal, la lleva una empresa privada, el sueldo ronda los 700 € y no entró siendo fija, así que chollo chollo tampoco es!!!