El alcalde de Ferrol Juan Juncal debió pasar los tres últimos años congelado en un cubito de hielo, insensible al dolor y al sufrimiento. Sólo así se puede explicar que se destape hoy con un comunicado, fielmente reproducido por La Voz y el Diario, en el que reclama "un nuevo impulso para el proyecto de ubicación en Ferrol del Centro Tecnológico de la Construcción Naval [...] cuya puesta en marcha estaba prevista para el año 2006".
Quién tenga la mala costumbre de cultivar la memoria, podrá recordar sin mucha dificultad como en los albores de 2003 se prodigaban en declaraciones José María Aznar y Mariano Rajoy, a la sazón presidente y vicepresidente respectivamente del entonces Gobierno amigo de Madrid, anunciando la creación y "ubicación en Ferrol de un centro de I+D especializado en tecnologías marítimas para la construcción naval y el salvamento y recuperación de pecios".
Para ello se formaron comisiones, se hicieron viajes de aquí a acuyá, se consumieron dietas y se hicieron comidas de trabajo (sobre todo esto último), y finalmente se anunció por la vía oficial la fecha estimada de inicio de actividades del mentado centro, en el que se invertirían 12 millones de euros puestos a escote entre el Gobierno amigo y la Xunta de don Manuel en el propio año 2003... y entonces llegó la glaciación: el Gobierno amigo cayó, y don Manuel comenzó a poner sus barbas a remojar. Y nunca máis se supo del nonato centro de pomposo nombre que ocupaba un par de párrafos en la última página del Plan Galicia que nos entregaron a l@s ciudadan@s en cuadernillo de papel cuché encartado en la prensa diaria.
Parece que ahora, tras tres años de silencio cómplice, y sólo cuando los intereses de Ferrol se alinean con los intereses de partido del PP, llega la era del deshielo para Juncal ...y para la prensa libre.